PREVENCIÓN CARDIOVASCULAR DEL PACIENTE OCTOGENARIO.‏

Los expertos presentes en la Reunión Anual de la Sección de Cardiología Geriátrica de la Sociedad Española de Cardiología presentan un documento elaborado por las cuatro sociedades médicas implicadas en este tipo de pacientes.

En el marco de la Reunión Anual de la Sección de Cardiología Geriátrica de la Sociedad Española de Cardiología (SEC) que se celebró en Barcelona, los especialistas destacan la creación del primer documento de con consenso que marcará las pautas de práctica clínica para el tratamiento de los factores de riesgo en la población octogenaria o de más edad.

Debido al crecimiento de la esperanza de vida actual, cada vez aumenta más el número de personas mayores en nuestra sociedad. En concreto, y según los últimos datos poblacionales del Instituto Nacional de Estadística (INE) en España hay 8.442.886  personas mayores de 65 años (18% de la población) y el 5,7% de toda la población supera ya los 80 años.

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte entre la población de mayor edad, siendo las responsables del 45% de todos los fallecimientos entre las personas con más de 65 años. Estas patologías representan una importante causa de discapacidad y de carga económica en este grupo de pacientes, ya que las enfermedades cardiovasculares causan deterioro funcional y cognitivo, y, por tanto, generan una mayor dependencia de la persona mayor.

“Aun así, no están pautadas las decisiones sobre cómo tratar los factores de riesgo cardiovascular en este grupo de población, ya que las escalas de riesgo actuales se centran en medir el riesgo de muerte cardiovascular y no otros factores pronósticos tan importantes en este grupo de edad como son la incapacidad funcional o la demencia”, destaca el doctor Manuel Martínez, presidente de la Sección de Cardiología Geriátrica de la SEC y jefe de la Sección de Cardiología del Hospital Gregorio Marañón . “La toma de decisiones terapéuticas en pacientes muy ancianos debe ser un proceso individualizado basado en un adecuado juicio clínico y en una valoración geriátrica integral”, subraya el presidente de la Sección.

Así, los expertos presentan en Barcelona el primer documento de consenso que cuenta con el aval de las cuatro sociedades médicas implicadas en el manejo de estos pacientes, como la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), la Sociedad Española de Cardiología (SEC), la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG) y la Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (SEMFYC), y cuyo objetivo es proporcionar las directrices sobre cómo debe implementarse el correcto tratamiento de los factores de riesgo cardiovascular en la población octogenaria, para poder facilitar , así, la toma de decisiones en la práctica clínica diaria en torno a aspectos como la  modificación del estilo de vida, el tratamiento de la hipertensión, la dislipemia o la anticoagulación. “nuestro objetivo es mantener las óptimas expectativas de vida para el anciano, logrando preservar al máximo su capacidad funcional y cognitiva, y asegurarle la mejor calidad de vida posible, señala el doctor Martínez Sellés, quien pone un ejemplo especificando que, a la hora de decidir la indicación de fármacos para la prevención cardiovascular será importante tener en cuenta la relación  riesgo-beneficio y la posibilidad de que el paciente presente complicaciones al tratamiento, como hipertensión artostática, insuficiencia renal o alteraciones musculares”.

RESUMEN DE RECOMENDACIONES:

En concreto, en el documento de consenso se detallan las pautas para el tratamiento de las personas de más de 80 años y se dividen en dos grupos diferenciados según si cumplen o no con unos determinados criterios.

Así, el primer grupo de octogenarios, que son los que gozan de una mejor calidad de vida, lo forman aquellas personas que poseen un expectativa de vida de más de tres años, escasa comorbilidad, buena capacidad funcional y ausencia de trastorno cognitivo importante. Por el contrario, entrarían en el segundo grupo aquellos octogenarios que tienen una esperanza de vida de menos de tres años, que sufren alguna comorbilidad grave (fallo de algún órgano avanzado), demencia moderada-grave o un deterioro funcional importante.

“La ventaja de haber hecho el documento es que ahora, tanto a nivel de atención primaria como en pacientes que están hospitalizados, existen unas pautas muy claras de cómo hay que tratar a los octogenarios que presenten hipertensión, dislipidemía , etcétera; en definitiva, creo que va suponer una gran mejora de la salud cardiovascular de los octogenarios en España”, concluye el doctor Manuel Martínez Sélles.

OTROS TEMAS QUE SE DESTARÁN EN LA REUNIÓN:

En la reunión también tienen lugar otras mesas redondas específicas de cada patología cardiovascular. Así, hay una mesa redonda sobre estenosis aórtica severa sintomática en el octogenario, donde se destaca que más de la mitad de estos pacientes se siguen tratando de forma conservadora (sin cirugía ni intervencionismo percutáneo) cuando los datos muestran que intervenir a estos pacientes ha demostrado aumentar su esperanza de vida.

En referencia a la cardiología isquémica, se destaca que, aunque es verdad que últimamente ha surgido un gran abanico de antiagregantes, no todos ellos son igual de eficaces en el mayor y se habla sobre cuál debe ser la mejor pauta de antigregación en pacientes de edad muy avanzada.

Sobre la fibrilación auricular, que es la arritmia cardiaca más común, los especialistas destacan en una mesa redonda los beneficios de los nuevos anticoagulantes orales (Macos), que se han demostrado ser efectivos y más seguros que el tratamiento convencional mediante acenocumarol o warfarina, algo particularmente importante en el paciente anciano ya que presenta un  mayor riesgo de sangrado ante el tratamiento de anticoagulación, lo que hace especialmente relevante la prioridad que tienen estos pacientes de recibir los Nacos.

Sin embargo, el uso de los Nacos está restringido en algunas comunidades autónomas y, además, se administran mayoritariamente en gente joven, cuando se ha demostrado que su beneficio es bastante superior cuando se administra a pacientes de edad avanzada.

Como colofón de la reunión, hay también una mesa redonda sobre insuficiencia cardiaca, donde se departe acerca de los dos nuevos tratamientos que han demostrado mejorar el tratamiento de estos pacientes: el fármaco LCZ696 (aún en fase de investigación) que ha demostrado reducir un 20% la mortalidad y mejorar la calidad de vida del 90% de los pacientes con insuficiencia cardiaca crónica en comparación al tratamiento actual mediante inhibidores de la enzima convertidora de  angiotesina  (IECA); y por otro lado la serelaxina que ha demostrado mejorar los resultados en la insuficiencia cardiaca aguda.

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COMENTARIOS

El artículo que nos ocupa, no tiene desperdicio. A través de nuestra página web; tenemos la obligación, como asociación de divulgarlo para conocimiento de todos los ciudadanos. Es sumamente importante que los mayores, tomen conciencia de la situación. Así, como intentar que: dadas las circunstancias, por los que atraviesa la sanidad pública….., es hora de arrimar el hombro y presentar un programa que tiene como únicas coordenadas involucrar a los mayores en los asuntos sociales. Y estoy seguro que para reorientar de forma eficaz la acción de los jubilados, debemos presentar en nuestra asociación un proyecto aceptable por todos, cualquiera que sean sus ideas sociales, políticas o religiosas. Las ideas de las gentes están muy bien, y es bueno que las tengan, pero dentro de la asociación sólo somos enfermos y, nuestro objetivo es mejorar la calidad de vida de los mismos. 

Para eso es necesario que las administraciones públicas, colaboren de manera efectiva con las asociaciones. Existe una gran cantidad de mayores dispuestos a arrimar el hombro. Así como jóvenes voluntarios, dispuestos también en la lucha. Pero para eso es necesario el apoyo incondicional de las autoridades sanitarias., Delegación de Salud, Centros de Salud etcétera, etcétera.

Como presidente de Aencoal, quiero dejar constancia el apoyo que nos presta el equipo de Cardiología de Torrecárdenas. Eso nos hace ser responsables, de la enorme tarea que tenemos en la asociación para alcanzar los objetivos que nos hemos marcado.

Atentamente les saluda,

Juan José Alarcón Gómez
Presidente de Aencoal