El exceso de peso se genera habitualmente por un decaimiento en el control que ejercemos sobre nuestra alimentación.
Unas veces motivado por periodos de ansiedad, otros por crisis existenciales, otros por malos hábitos adquiridos en la infancia o ,también, a posteriori.
Evidentemente descartamos dentro de estos factores, a aquellos motivados por enfermedades y que certeramente han sido diagnosticados como tales, por un médico.
En los paises pobres, no hay obesos. Ni en los campos de refugiados o de prisioneros. Tampoco hay obesos en los paises donde la comida o el agua suponen
recorrer muchos kilómetros para conseguirla. Volver a nuestro peso ideal o conseguirlo si nunca lo hemos tenido, es una cuestión de simple voluntad y ligero control sobre algunas pautas erróneas cotidianas.
Cualquiera puede conseguir bajar y controlar su peso. El organismo humano es perfecto y la mente puede lograr cosas que ni siquiera nosotros mismos podríamos imaginar.
Al principio hay que establecer unas metas difíciles pero asequibles, no pretendamos construir Roma en una semana. Empecemos por suprimir lo superfluo, aquello que realmente sabemos que nos está haciendo daño a largo plazo, aunque a corto plazo nos de cierta satisfacción.
Voy a describir el método con el que, un grupo de amigos, hartos de seguir aumentando de talla, hemos perdido 20 kilos en 6 meses.
Lo fundamental e que no hay que comprar libros, ni alimentos dietéticos, ni aparatos de gimnasia. No hay que acudir a sesiones de hipnosis ni de terapia.
Hay que quitar de nuestra proximidad, y no comprar para almacenar ni para consumir, galletas, chocolates, bombones, caramelos, bebidas gaseosas (excepto las light ó 0 calorias), postres lácteos, pan…
Sustituir los tentempié y las golosinas por zumos bajos en calorías y frutas de jugo, mandarina, naranja, melón, sandía, uva… y té ó infusiones, endulzadas con edulcorante bajo en calorías.
Evitar comer entre horas. Comer solo en el desayuno, almuerzo y cena.
En el desayuno 200 ml. De zumo de piña y uva, en ayunas. Una taza de leche desnatada, con poco azúcar ó con edulcorante bajo en calorías, y un puñado de cereales de alto contenido en fibra.
Entre el desayuno y el almuerzo, si necesitamos aplacar el ansia, tomaremos un puñadito de frutos secos, nueces, almendras,…
En el almuerzo, comer los alimentos habituales, el menú que corresponda para toda la familia, pero comer todo en plato de postre sin colmar. Si se puede, es preferible optar por ensaladas y verduras, también en plato de postre. No comer nada de pan.
Si tenemos costumbre, podemos acompañar el almuerzo con una copa de vino (150 cc.).
No tomar postre. Terminar con café o cortado, o té, endulzados con edulcorante bajo en calorías o muy poco azúcar.
En todas las comidas es muy importante abandonar la mesa rápidamente, no hacer sobremesa, porque estaremos tentados a picar y a consumir más de lo recomendable para este fin.
Entre el almuerzo y la cena, además de los sustitutivos de tentempie (zumos bajos en calorías y frutas de jugo, mandarina, naranja, melón, sandía, uva… y té ó infusiones, endulzadas con edulcorante bajo en calorías) podemos tomar un yogur de sabores o natural.
En la cena, macedonia de fruta natural (que sume el volumen de una manzana grande), 2 espárragos o 2 corazones de alcachofa (en conserva) y un yogur. Podemos dejar un vaso de leche desnatada, caliente, para antes de dormir.
El agua se puede tomar con moderación, distribuida a lo largo del día (2 a 3 litros).
La cantidad de alimento debe cubrir nuestras necesidades nutricionales pero sin llegar a saciarnos, con la finalidad de que el estomago pierda capacidad y cada vez vaya necesitando menos volumen de comida para saciarse.
La única forma de perder peso es ingerir menos calorías de las que quemamos, para que el cuerpo vaya progresivamente utilizando la reserva que tenemos en forma de sobrepeso.
La reducción de la ingesta y la selección de los alimentos que consumimos es la parte fundamental del conjunto de acciones encaminadas a bajar de peso.
La siguiente parte de una dieta de control de peso es la actividad física. Habitualmente no se realiza ninguna actividad, y salvo que se realice una profesión donde se utilice el físico (construcción, cartero,…) lo normal es tener un estilo de vida sedentario. Bien, eso tiene que cambiar.
Los motivos pueden ser: el peso, las articulaciones, el trabajo cardiaco, el colesterol, la respiración… Pero lo importante es entender que somos organismos dinámicos, que debido al estilo de vida actual, coche, ascensor, transporte,… cada vez nos movemos menos.
El ejercicio, al igual que la dieta, es dificil de adaptar a nuestro estilo de vida, pero no es imposible.
No necesitamos alcanzar grandes logros. Solo realizar una actividad que nos haga sudar y movernos.
La actividad más facil y cómoda, es andar. Deberemos obligarnos a andar, pero debe ser lo único que nos cueste. Para ello debemos intentar que todo lo que rodee a la actividad, nos sea grato.
Un entorno seguro, una plaza, una acera ancha, una cinta andadora en casa. Que podamos ir acompañados, pero que no nos haga falta la compañia de nadie, para no basar nuestro ejercicio, en la disponibilidad de otras personas.
llevaremos un calzado y una ropa cómodos; un poco de agua y un reloj.
Se trata de caminar animadamente durante 30 minutos, que deben ser unos 3 kms. Todos los días, o al menos todos los que sea posible, sin poner excusas injustificadas.
Hasta aqui podriamos decir que se trata de las medidas iniciales que debemos tomar para bajar de peso. Más adelante iremos describiendo los pasos que hay que dar para afianzar y pulir esa perdida de peso.
Para cualquier duda o consulta (gratuita), pueden usar esta dirección de correo. – ojemac@hotmail.com










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